DARIAN
La noche en que la tormenta sacudió los cimientos de la residencia central, el tiempo se detuvo... o al menos eso habríamos querido, porque el parto de Lyra se convirtió en el evento más ruidoso, estresante y caótico de la historia de la Diarquía.
Afuera, los vientos del sur aullaban con furia contra las ventanas de piedra; adentro, en el calor sofocante de nuestra alcoba, el eco de los gritos de mi compañera hacía temblar las arañas de cristal del pasillo.
—¡Si vuelves a decirme que man