Hyeon
—Cariño, no sé si este…—hago una pausa para calificar lo que estaba viendo—’baile sensual’ me pone furioso o… c4chondo.
—Quizás ambas cosas…—dice Adela con una sonrisita.
—No me gusta que otro hombre te toque…
—Nosotros somos nada—sentencia Adela, riendo.
Respiro hondo.
—Todavía.
—Mmmm…—me mira a los ojos mientras se restriega contra mí como una gatita.
‘Ni siquiera puedo enfadarme…’
—Me estás volviendo loco…—digo con la voz ronca. Ni quiera yo me reconozco.
Parezco un puñetero adolescent