GABRIEL
El teléfono vibra sobre la encimera justo cuando termino de servirme un café.
Veo el nombre en la pantalla y me pongo rígido. No sé por qué, pero no tengo un buen presentimiento.
Es el investigador privado.
Me alejo unos pasos para que Ángela no pueda escuchar la conversación.
—Dime.
—Señor Whitmore, ya tenemos información sobre el vehículo que intentó atropellar a la señorita Carter.
Mi mandíbula se tensa.
—Habla.
—Era un coche de renting—Eso, por sí solo, no significa nada, así que es