SAMUEL
Después de lo de la heladería, después del beso de Sofía y de tener que romperle el corazón, necesitaba estar solo.
Le escribí a Valeria.
"No sé si leerás esto. No sé si te importa. Pero necesito que sepas que no me rindo. Que lo de aquella noche no fue un adiós. Que te amo. Y que voy a esperar."
Luego guardar el teléfono sin esperar respuesta.
Me fui a dar una vuelta, recorriendo en mi auto las calles de la ciudad. Pasaron las horas y el sol empezó a bajar. Casi a las seis, regresé a ca