La conciencia de María se sumió en un caos total.
Vio cómo volvía a casa después de hacer la compra y, de repente, Nicolás se le acercaba, obligándola a divorciarse. Él abrazaba a Sara, riéndose maliciosamente, diciendo que nunca la amó en realidad, y que solo se casó con ella para vengarse de ella y de su padre.
Incrédula, observó a ese hombre al que había amado durante más de tres años. Se sintió fría, con el corazón y el cuerpo helados. Se volvió loca y lanzó la bolsa de comida que llevaba ha