Capítulo 7. Cicatrices en el alma
Capítulo 7. Cicatrices en el alma.
—Emila, ¿estás bien? —dice mi madre corriendo nada más verme.
—Bueno, apesto un poco, la verdad.
—No entiendo cómo tienes ganas de bromear después de todo…
—Mamá, estoy cansada de luchar, de sobrevivir. Debí haber sido alguien muy malo en otra vida... Pero no es momento para dramas, necesito lavarme, y tú tienes que madrugar.
—Vamos, voy contigo, no me importa el sueño, solo quiero estar a tu lado.
Mi madre me acompaña hasta la ducha común. Me ayuda a desvesti