Capítulo 93. La invitación envenenada.
Capítulo 93. La invitación envenenada
Narrador omnisciente:
Los días siguientes al nacimiento de Luz pasaron sin sobresaltos. Aunque, a esas alturas, todos sabían que esa calma no significaba tranquilidad.
Leo y Luz dormían juntos casi siempre. Separarlos era inútil: lloraban hasta quedarse sin voz. Cuando uno se calmaba, el otro también. Así que, aunque Lucien no estaba muy convencido, al final tuvo que claudicar si quería un poco de silencio y calma en la casa. Aun así, no se fiaba. Dormía po