Capítulo 28. La transformación de Rosa.
Capítulo 28. La transformación de Rosa
Cuando el sol ha terminado de esconderse, nos hemos quedado las dos solas en el jardín, mientras los pequeños se iban a lavar las manos dentro. La luna empezaba a asomar por encima de los árboles y el aire se había vuelto más fresco.
—Gracias, Emilia —me ha dicho ella de repente, con la voz suave—. Hacía mucho que no tenía un cumpleaños… bueno, ni siquiera recordaba lo que era celebrar algo.
—Pues ya va siendo hora de cambiar eso, ¿no crees? —he conte