Clara llevaba toda la mañana con la sensación de estar caminando sobre una cuerda floja. No había pasado nada grave todavía, pero todo parecía a punto de hacerlo. Como si el aire mismo estuviera cargado de electricidad.
El recuerdo de Elena seguía ahí. Su forma de hablar, tranquila, elegante, pero con ese fondo afilado que no necesitaba levantar la voz para dejar claro que sabía más de lo que decía. Y luego estaba Marcus. Siempre Marcus. Su mirada sincera, su forma de estar sin invadir, como si