— ¡Buen juego chicos! – sonrió Love al terminar el juego.
Jadeando se acercó a su botella de agua a beber un poco de agua y descansar un poco. Su esposo le había enviado un mensaje, aún sentía mariposas llamando esposo, al gran Román Smirnov había sido conocido como el hombre más peligroso de Rusia, el gran jefe de la KGB, un asesino experto… y ahora, era un esposo amoroso y un padre sin igual.
Love acaricio s