*—Antonella:
Dos semanas. Dos semanas era el tiempo que Max llevaba fuera en su “viaje de negocios”.
Para Antonella, cada día era una tortura lenta, un recordatorio constante de lo rota que estaba. No se sentía solo agotada; estaba al borde de un colapso. Se sentía como una sombra de sí misma, luchando contra un dolor que parecía no tener fin. Solo esperaba su regreso para poder cerrar este capítulo de su vida de una vez por todas.
Debió haber renunciado cuando tuvo la oportunidad, cuan