A las seis de la mañana del día siguiente, el sol comenzó a salir de manera espléndida sobre la ciudad, tiñendo las ventanas del corporativo del Grupo Castellanos de un tono dorado metálico. En los quioscos de periódicos y en las pantallas de los principales portales de noticias financieras y de crónica social, el impacto de la estrategia de Valentina y Sebastián se dejó sentir como un terremoto mediático.
La portada del suplemento de negocios más influyente del país no hablaba de las acciones