La cafetería volvió a abrir sus puertas al público un martes por la mañana.
Para Marta, aquel momento era importante. Durante días había pensado si sería capaz de regresar a su rutina después de todo lo que había ocurrido, pero al final decidió que quedarse paralizada por el miedo solo significaría darle a Daniel una victoria que no merecía.
Valentina llegó temprano para ayudar.
Cuando abrió la puerta del local, el aroma familiar del café recién molido llenó el aire. Durante un instante se qued