Las primeras brisas del invierno cubrieron el valle con una leve helada matutina que hacía resplandecer las copas de los árboles como si estuvieran vestidas de cristal. Dentro de la mansión Castellanos, sin embargo, la calidez de la chimenea central y el murmullo de la vida cotidiana creaban un refugio impenetrable contra el frío exterior.
En el despacho principal, Mateo revisaba los informes trimestrales de la firma junto al licenciado Benavídez. Las cifras no solo reflejaban un crecimiento só