El verano volvió a instalarse en el valle con una calidez dorada que encendía los tonos verdes del sotobosque y hacía brillar las aguas del arroyo que atravesaba el sector sur de la propiedad. Había transcurrido un año desde la celebración de la cumbre sobre ética financiera, un tiempo en el que la mansión Castellanos no solo sirvió como refugio de paz, sino como el escenario donde una nueva generación comenzaba a dar sus primeros pasos firmes dentro de la historia familiar.
A sus dos años y med