Clary siguió mirando la puerta sin moverse.
Del otro lado, Jack no volvió a llamar enseguida.
—Clary.
La segunda vez dijo su nombre más bajo. Menos como una orden. Más como si supiera que cualquier tono equivocado iba a empeorar lo que ya estaba mal.
Ella apretó los dedos contra el borde de la mesa.
No estaba preparada.
No para la cara de Helena Voss apareciendo en el vestíbulo como una pieza perfecta de un pasado que no conocía. No para la forma en que aquella mujer había mirado a Jack, como s