Un día había pasado desde el incidente fantasma en la clínica Kaiser y Roderick se encontraba nervioso en la sala de su casa, pues pensaba una cosa tras otra mientras esperaba la llegada de Robert, quien había dicho que lo visitaría para darle a conocer algo de muchísima importancia, un tema que no podía simplemente hablar por teléfono.
_ Debbie, ¿dónde estás? No te veo desde que me apuñalaron, ni siquiera contestas el teléfono, lo único que hiciste esta mañana, fue enviarme un mensaje en el q