Robert colgó el teléfono dejado a Deborah con el corazón en la boca y su mente maquinando una nueva estrategia en tiempo récord; sin embargo, el hecho de que Menzies estuviese en la misma habitación de su amado, no la dejaba razonar.
_ Ok, debo calmarme, Roderick está con Robert y con él está su gente, no es como si ese desgraciado tuviera las cosas fáciles. Necesito detenerlo, pero no puedo ir directamente o quedaré expuesta… ¡Ya sé!
La joven sacó apresuradamente su smartphone y llamó a un con