18. La invitación de Manuel
En silencio me acerque hasta la mesa donde ocupe el lugar que me correspondía, el cual por cosas de la vida quedaba justo al frente de donde se encuentra Milena pudiendo ver con mejor claridad aquellas expresiones que resaltaban en su rostro quien con entereza reflejaba la alegría manifestada en ella al conversar con Christian y Manuel.
Allí disfrutamos de todo lo preparado por las manos de María junto a las demás que llevaron a cabo su labor para poder tener tan valioso presente ante nosotro