—Esto es para ti —entregó las flores y chocolates—, ¿te sientes mejor con la situación de Franyely?
—Gracias, eres muy dulce, y sí, me siento mejor, ¿vienes por Salomé?
—Sí, por ellas, me gustaría que fueras con nosotros, pero supongo que nos alcanzarás.
—Sí, tengo algunos asuntos que resolver, pero alcanzaré a llegar para estar con ustedes.
Él se alejó y tragó grueso al ver su vestuario.
—¿Vas a salir? ¿Vas a salir así?
—Sí, ¿por qué? ¿Me veo mal?
—No, por supuesto que no, te ves muy bien, bas