Jules no respondía, parecía como si tuviera una lucha interna entre su razón y su deseo, pero al cabo de unos segundos y con el ceño fruncido asistió con la cabeza. Estaba molesto con él. Había traicionado su confianza y ahora mismo no sabía ni siquiera qué era, o qué le ocurría. Las lagunas en su mente eran tan grandes como sus dudas.
Darren soltó suavemente el agarre de los brazos y él protestó al enderezar el hombro donde estaba la mordida de sumisión que le había tenido que hacer para hacer