La cama se sentía vacía y fría. Una señal de alarma por parte del lobo de Darren llegó a su cabeza y abrió los ojos con sus orbes oscureciéndose. Miró a su lado y encontró las sábanas desordenadas y con un leve aroma a su pareja, evidencia de que su compañero estuvo allí. Entonces ¿Dónde estaba ahora?
Enfocó sus sentidos y el olor del chico le llegó. Estaba aún dentro de la casa, pero no estaba solo.
Apretó los dientes con sus colmillos amenazando por salir. Su paciencia se estaba acabando poco