–¿A dónde crees que vas? –una voz masculina a su espalda lo sobresaltó. No era Darren
Reconoció el tono grave al momento. Si recordaba bien el nombre de aquel hombre inmenso era Dakota.
–Voy por ahí. Acaso no puedo –sus palabras salieron más bruscas de lo que quería. Anteriormente le había temido, cuando lo conoció por primera vez, pero ahora su cuerpo no se inmutaba por su presencia. Lo que le daba miedo era su propia reacción.
–No puedes pasearte libremente dentro de la casa del alfa sin el