[KEIRA]
Al llegar a la puerta de su departamento, toco apenas una vez y, en cuestión de segundos, Dane abre. Se suponía que íbamos a hablar sobre las conversaciones que tuvimos con nuestras familias… pero basta un solo cruce de miradas para que toda intención razonable se derrumbe. Entendemos exactamente lo mismo sin verbalizarlo.
Acortamos la distancia de inmediato y nos besamos como dos locos que llevan días sin tocarse. Él cierra la puerta con el pie, sin apartarse un centímetro de mí, y amb