[DANE]
Al día siguiente
Son las 9:00 p. m. en punto cuando escucho un golpe en la puerta, y de inmediato sé que es ella. Echo un último vistazo a la mesa: dos copas, la botella de vino, la vajilla más elegante que tengo, todo colocado con precisión casi obsesiva. No es una cita romántica, lo sé, pero tampoco puedo dejar de ser un caballero.
Me acomodo el cuello de la camisa gris mientras camino hacia la entrada y, al abrir, me encuentro con esta mujer que ya no sé ni cómo describir.
Vestido corto blanco con un escote elegante y provocativo, americana oscura encima y zapatos de tacón haciendo juego.
—Buenas noches —dice sonriente.
Lo único que se me ocurre hacer es abrir un poco más la puerta para dejarla pasar.
—Buenas noches —consigo decir después de cerrar la puerta y aclararme la garganta.
—Te luciste… —comenta acercándose a la mesa y rozando el mantel blanco con las yemas de los dedos—. No sabía que la noche incluía una cena.
Su comentario me hace sonreír, aunque los nervios se me