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—Disculpa por haberte molestado hoy en la mañana.—murmuró Susi.
—No tiene importancia.
—¡Oh, eso es delicioso!—Susi soltó un suspiro cuando las manos del alfa presionaron un punto tenso en su espalda.—¿Vas a quedarte a comer? Aún no le he llevado el almuerzo a tu padre; tal vez él quiera bajar y almorzar en el comedor...
—Susi, no tienes que andarle sirviendo a todo el mundo en esta casa.—Eso molestaba mucho al alfa.—Eres una invitada de mis hermanas, no una mucama.
—Yo no me siento de esa manera.—Susi se giró un poco para darle una sonrisa.—Me gusta atender a los demás si puedo. En mi familia somos así.
—Bien. Entonces, gracias por cuidar de mi padre.—Antes de que pudiera detenerse, Patrick bajó los labios y le dio un beso suave y húmedo a la omega en una pequeña peca que tenía en el hombro.—Y de controlar a Harper, estos días no se ha portado tan mal; no creas que no lo he notado.
Susi se sonrojó violentamente. Patrick inclinó la cabeza, sonriendo.
—¿Qué ha sido eso? ¿La omega que m