.51.
—Te aseguro que no. ¿Habrías estado igual de feliz cuando tu familia te rechazara por emparejarte con alguien como yo?—Alejandro alzó la mano antes de que la omega pudiera decir algo en contra.—Tú misma me dijiste, aquella vez en el café, que, de no ser porque Patrick te descubrió, habrías terminado conmigo sin darme mayor explicación. Puede que para Olivia Adams, la omega que creció en un orfanato y que dependía de mí, hubiese sido suficiente una vida a mi lado. Pero no para la más pequeña de