—Aquí tiene, Alfa —dijo el científico, girando el maletín hacia mí—. El mecanismo es idéntico al de una semiautomática convencional de alto calibre, así que la Luna no tendrá ninguna dificultad para operarla si llega el momento.
Se inclinó levemente sobre el arma para señalarme los controles con precisión.
—Solo debe quitar el seguro de pulgar lateral, alimentar el cargador en la empuñadura y cortar cartucho. El retroceso es mínimo gracias al sistema de compresión neumática, lo que le permitirá