Capítulo 153. Emboscada en el paraíso 2.
A la mañana siguiente, el reloj digital de la mesa de noche marcaba exactamente las 10:00 a.m.
El sol tropical entraba con toda su fuerza por la ventana, pero Donovan seguía durmiendo profundamente, agotado por la maratón nocturna.
La mujer estaba en el baño, arreglándose frente al espejo, canturreando una canción de salsa.
De repente, un estruendo brutal sacudió el edificio.
La pesada puerta de roble del penthouse saltó en pedazos tras ser embestida por un ariete táctico.
—¡Policía Nacional de