Capítulo 148. El mensaje.
La madrugada era helada. Una neblina densa y turbia cubría la zona industrial a las afueras de la ciudad, dándole al muelle abandonado un aspecto fantasmagórico.
Víctor bajó de la camioneta negra antes de que el motor se apagara por completo.
Llevaba un chaleco táctico sobre la camisa oscura y una Glock 9mm en la mano derecha. El seguro del arma ya estaba quitado.
La sangre le latía con furia en los oídos.
El frenesí del momento le recorría cada músculo del cuerpo.
Hoy se acababa todo. Hoy iba