LETICIA
Las palabras de Adara me dejaron meditando en la posibilidad de que alguna mujer a la que Alessandro había amado, lo había traicionado y tenía que ver con su padre. De solo imaginar a Leah en sus brazos, sentí un inexplicable dolor al pensar en él, amando a una mujer tan intensamente.
¿Pero por qué? ¿Era un problema de orgullo?
Cinco años atrás, Alessandro no me amaba, solo se había encaprichado conmigo, tal vez por sentirse despechado con ese amor que no pudo ser. Prueba de ello era