Capítulo 62. Bajo presión
Irina cerró cuidadosamente la puerta de la habitación de Ema después de asegurarse de que la niña estuviera profundamente dormida. Ya estaba oscureciendo y no había vuelto a ver a Bianca.
Irina se mantuvo todo el día con Ema que después de tantas emociones, por fin en paz había dormido.
En la cocina se encontró con Marco que tomaba un café conversando con Matilde, esta se retiró cuando Irina entró.
—Irina, tómate un café conmigo.
—No gracias…
Marco la observó con los ojos entrec