Capítulo 13. El precio de la verdad
Alex se echó a reír a todo pulmón, Catherine no se reía.
—Esto es muy serio Alex.
—Lo es, sí que lo es, sí tengo una doble vida, Catherine, pero soy consciente de ello. Descarta esa idea que sencillamente por protegerte no puedo explicarte.
—Bien, puedo equivocarme, es entendible ya qué no conozco casi nada de ti, francamente me atas las manos.
Alex sonrió.
—Solo necesito que alguien me escuche.
—Deberías buscar un amigo, o invitarme a tomar un café, como amigos.
—Por t