Mundo ficciónIniciar sesiónHaciéndote Mía
El hombre se inclinó sobre ella, su boca rozando la piel de su cuello, sus clavículas, la curva de sus senos, dejando un rastro de besos y fuego en su camino. La sintió arquearse, rendirse a su toque antes de penetrarla y hundirse en ella con urgencia.
Cuando finalmente la tomó y fue consciente de que estaba dentro de ella, lo hizo con la certeza absoluta de que no había vuelta atrás. Vampiro







