Capítulo 17. Confusión
Devon, aún confundido por el efecto del polvo y su propia lucha interna, fijó la vista en la figura de Alina. Ella estaba allí, parada en el umbral, con los ojos abiertos de par en par, la ropa entre sus manos temblorosas. No dijo nada, pero el dolor en su rostro era evidente. Su respiración era superficial, como si le costara mantenerse de pie.
Un latido violento sacudió el pecho de Devon. Se incorporó con dificultad, apartando bruscamente a Soriana. El nombre de Alina se le atoró en la gargan