Erick y Lara entraron en su suite y él se dirigió inmediatamente a la pequeña cocina, donde encendió la cafetera. Ya estaba lista, así que todo lo que tuvo que hacer fue presionar un botón para que el líquido oscuro comenzara a hervir.
Su teléfono celular sonó mientras estaba dando vuelta una de las tazas. Bajó la mirada y suspiró antes de presionar un botón y hablar por el pequeño dispositivo.
Se alejó de ella, supuso, para tener privacidad.
Lara pensó que tenía tiempo. Parecía que él iba a qu