287.
“Mmm, ¿bueno?”, responde un Jorge adormitado.
“¡George!
Despierta, ¿puedes venir?”
Jorge mira la hora, “¿en dónde están? ¿Pasa algo?”
“En casa, pero me urge que vengas.”
Jorge bosteza, “¿tú no andabas de rumba?”
“sí, pero estaba esperando a Mariano.
Que solo la fue a embarrar…”
Mariano le lanza una mirada de pocos amigos, pero no dijo nada.
“Llego en 5.”
Aria cuelga la llamada y le dice a Mariano, “me iré a duchar.
Los veo en la piscina.
Y, hazme algo para la cruda…”
“¿Qué? ¿Ahora soy tu cocine