274.
Matilda sabía que era un juego, por lo que su cuerpo no reaccionaba del todo.
No fue hasta que Josué le respiró en el cuello, que logró una mínima reacción de ella, levantó su mirada y le dio una sonrisa triunfante.
“¿En qué clase de Magic man te has convertido?”, le dice casi un susurro.
Josué se echa a reír, “ya sé que lo estás disfrutando.
Tocar no te vendría mal…”
Josué coloca un bloque de hielo en los labios de Matilda, ella lo lame y lo sostiene con los dientes, luego lo mete en la boca.