273.
“Y si… ¿de verdad no le agrado?”
Matilda sonríe apenas, “¿qué te preocupa?”
Mariano aclara su garganta y desvía la mirada.
Por primera vez se sentía así.
Expuesto.
Matilda vuelve a ver que nadie los esté viendo y toma a Mariano del rostro, haciendo que la mire a los ojos, “habla.”
Mariano le sostiene la mirada y dice con sinceridad, “que si yo no le agrado, no permita que yo me acerque a ti.”
La mirada de Matilda se suaviza, “eres un bobo.”
“¿Bobo?”
Matilda lo suelta y se encoge de hombros, “sí