219.
“¡Sácame de aquí!”
Dice Matilda, sabiendo que alguien podía ayudarle a salir de esta.
Agustín, sin dudarlo, se acerca a Matilda, intentando alejar a Miguel.
Gustavo, ahora, logró separar a Miguel. Pero Miguel, estaba cegado.
Otro hombre, grande y fuerte, le ayudó a Gustavo con Miguel, “Mati…
Titi, de verdad…
Ven a mí…”
Matilda se voltea a verlo, “Miguel, no estás bien.
Necesitas ayuda.
Entiende por las buenas…
No arruines tu carrera por algo que no se puede reparar…”
Matilda no quería tener más