220.
Cuando Matilda subió, luego de haberse ido Agustín, Margot estaba profundamente dormida.
Y la mañana siguiente, Margot iba tarde para una reunión, no lograron más que intercambiar un saludo, muy de prisa.
Por lo que, en un espacio que ambas tenían, Margot fue en busca de Matilda.
“¡Mati!
Estoy que caigo redonda del sueño…”
“Jajaja, si no es por ti, no nos habríamos desvelado.”
“Meh.
¡Qué noche la de anoche!”
“Hace tiempo no nos dedicábamos una noche así…”
“¡Ajá! ¿Qué chismean?” Las sorprende Jo