182.
La mañana siguiente, Matilda se dirigió al hospital.
A su llegada, Carlos ya estaba ahí.
“Buen día, Charlie.”
Carlos la saluda de abrazo, “Hola Mati, buen día.” Le entrega un vaso con café.
“¡Hey! Me hiciste la mañana, olvidé el mío.”
La verdad es que Matilda no había pasado una buena noche.
Luego de la cena, Carlos la llevó a casa, para descansar. Una vez estando sola, le dio tiempo de pensar en todo lo que había pasado durante el día.
Se sentía incómoda de haber visto lo que vio. Probablement