—¿Lo dejó, o lo despidieron? —preguntó Kane, dudando de sus palabras.
Hugh Beresford era bien conocido por ser un hablador egocéntrico, un mujeriego empedernido que solía cometer muchos errores en su anterior trabajo de consultoría.
—Lo dejó —contestó Angus, incisivo, lo que le confirmó a Kane que lo habían despedido—. Así que es hora de que entre a la empresa.
—Hugh no tiene la preparación para trabajar en Industrias Nexus —dijo con calma, pero sin dejar lugar a dudas—. Es un simple licenciado