Cheek to cheek, versión de 1956, de Louis Armstrong y Ella Fitzgerald, comenzó a sonar, y Kane frunció el ceño, preguntándose cómo demonios su nueva esposa conocía una canción tan vieja. ¿Eso era normal en alguien de menos de treinta años?
Pero ella le tomó la mano y lo jaló hacia la pista de baile sin importarle nada.
Era raro, ¿por qué se comportaba de esa forma ahora, cuando solía despreciarlo?
Al llegar a la pista, ante la atenta vista de todos, ella se acercó y le susurró al oído, con expr