La distancia volvió.
Pero no de la forma que Alina esperaba.
Después de lo ocurrido en la sala privada, todo cambió… otra vez.
Pero esta vez no fue ella quien se alejó.
Fue él.
Darian desapareció de su rutina como si nunca hubiera estado ahí. No coincidían en los pasillos, no compartían comidas, no había encuentros casuales.
Nada.
Y eso…
la inquietaba más de lo que debería.
Porque al menos antes había tensión.
Antes había palabras.
Antes había algo.
Ahora…
solo había vacío.
—Mejor así —se repit