Laura
En todo este tiempo, después de que mi hermano vino, ya me han dejado salir de mi habitación, pero mi madre no me dirige la palabra ni un poco.
Creo que no le importo ya a mi madre; según ella, soy la deshonra de la familia.
Veo en mi teléfono la llamada entrante de Francisco; contesto de inmediato, escucho su voz y eso me da muchísima alegría.
[***]
Miro atentamente mi teléfono después de escuchar que Francisco quiere venir por mí; es como un nuevo respiro de vida.
Peor, primero de