Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo dieciséis
Eliodas no quiere hablar, se ve muy molesto, ni siquiera me miro en todo el trayecto a casa
- estas exagerando un poco Eliodas - le dije en cuanto entramos por la puerta - ¿me temes? - preguntó - no lo hago - respondi de forma desinteresada, no creo ni que esa pregunta sea lógica - debieras, estoy siendo muy condescendiente contigo, sin embargo es necesario que comprendas que soy un demonio, que puedo hacerte daño






