Rafael narrando
Ya había pasado una semana desde la llamada de su amiga. Flavia estaba más tensa, más alerta… y con razón.
Yo también sentía esa presencia maldita rondando sobre nosotros como una niebla invisible. Pero él seguía escondiéndose, como el cobarde que siempre fue. Amenazaba desde las sombras, desde los mensajes. Típico de alguien como él.
Y lo que más me revuelve… es que me recuerda a alguien. A alguien que preferiría borrar de la memoria. Pero no hay cómo. No cuando cargo con ese