—Vamos, no pongas esa cara… Si no fuera importante no te lo estaría pidiendo—. Liam no dejó de mirar la pared. Bianca se le acercó al oído—. Prometo recompensarte~
Oh.
Algo nuevo apareció en el rostro del azabache, interés, deseo. Bianca mordió el lóbulo de su oreja con suavidad.
Pero Liam comenzó a negar.
—No puedo dejar que entre a mi territorio, lo va a arruinar. Dejará su marca por todos lados y—. Lo cortó con un besito en los labios.
—Hablas de ella como si fuera una bestia.
—Lo es.
Rodó l