Elisa abrió la boca para protestar, pero no dijo nada. Tenía los ojos tan grandes como platos.
—Puedes hacerlo, Elisa —dijo él, brillándole los ojos azules—. Y yo te ayudaré. Sé todo lo que hay que saber sobre la seducción.
Seducir a Jon. Seducirlo, ganarse su corazón, hacer que se enamorara de ella... Lisa estaba aturdida. Era un trabajo inmenso. No sabía nada sobre el arte de la seducción. Ella no era una seductora. Haría el ridículo, estaba segura, si se atrevía a intentar lo que Robert le